Te necesito

“Te necesito” son solo dos palabras que, sencillas a simple vista, pueden resultarnos todo un reto pronunciar . ¿Cuántas cosas ganaríamos si consiguiéramos expresarle a los demás de forma natural lo que necesitamos? ¿Cómo de sencillo sería el mundo si, corazón en mano, dejáramos volar libres nuestras emociones? ¿Cuánta riqueza de la que no se puede tocar nos rodearía si nos desinhibiéramos y nos abriéramos al completo a las personas que nos rodean?

Los días que mejor me encuentro y más me quiero a mi misma son los días que menos atención demando de los demás y que más ganas tengo de darles todo aquello que puedan necesitar. No puedo negar que estos días en que me siento tan plena son mis preferidos y que como ser humano idealista que soy, desearía que mi futuro estuviera repleto de días como estos. Por otro lado, los días que siento que necesito a los demás, siento que algo falla en mi interior, sé que hay algo que yo misma no me estoy dando. Hoy me he dado cuenta que no estaba enfocando bien este tema. Es cierto que cuando demandas mucho amor del exterior es porque tú misma no te lo estás dando, porque hay cierta carencia que necesitas llenar. Sin embargo, el amor que  uno se puede dar a sí mismo, por muy grande que sea, nunca podrá igualar al amor que se recibe a través de otras personas. Y no me refiero en cantidad o calidad, ya que querernos a nosotros mismos es tan valioso como el amor que pueda llegar del exterior (al fin y al cabo, es amor); me refiero a que solo con querernos a nosotros mismo no basta. Debemos buscar rodearnos de amor en todas sus expresiones y formas, debemos sentirlo y apreciarlo en cualquier lugar, objeto, persona, entorno, situación… Debemos darnos cuenta que el amor, aunque no deja de ser amor, tendrá cualidades diferentes según se manifieste en una persona u otra, en un entorno u otro, en una flor o un horizonte, en un animal o en un objeto, en la mañana o en la noche. Y como en cualquier otro aspecto de la vida, cuanto más nos abramos a experimentar el amor desde diferentes (e inigualables) fuentes; más ricos y completos nos sentiremos.

Hoy he aprendido algo muy importante y es que con quererse a uno mismo no basta. Hoy he aprendido lo clave, lícito, nutritivo y vital que es querer sentir el amor que proviene de otras muchas personas que me rodean. Hoy me doy el derecho a sentir que OS NECESITO y me doy la libertad de decíroslo.

¿Qué ocurriría si todos nosotros nos diéramos el derecho total a sentir y la libertad plena de expresar? ¿A qué persona llamarías ahora mismo para decirle que la necesitas? ¿Por quién te desplazarías simplemente para darle un abrazo? ¿Cuántos más gestos y palabras de cariño compartirías con desconocidos que  te cruzas por tu ciudad? ¿Cuántas más sonrisas sacarías al aire mientras paseas sola por la calle? ¿Cuánto de natural podría volverse el mundo que nos rodea si todos comenzamos a movernos por lo que realmente nos hace sentir vivos y conectados con nuestro verdadero interior?

Pensemos, reflexionemos, sintamos… y dejemos que estos sanos pensamientos y emociones cultiven nuestro interior.

5 pensamientos en “Te necesito

  1. Me encanta tu blog, y este post sigue en la línea de calidad de anteriores.

    Varios comentarios: ¿quién dice que no tenemos ese “derecho total a sentir y la libertad plena de expresar”? Creo que tenemos ese derecho en el 90% de las ocasiones, lo que pasa es que nuestra educación o cultura nos hace callárnoslo, pero creo que podemos hacerlo. Somos nosotros, y “la sociedad” quien nos lo impide. ¿No lo crees?

    ¿Hasta qué punto el “te necesito” o el “os necesito” no pone tu felicidad en manos de los demás? Estoy de acuerdo que el amor de los demás complementa al por sí solo no suficiente amor a ti mismo, pero la personalización del “te necesito” en una o varias personas concretas ¿no crees que nos pone literalmente en las manos de alguien? ¿Como que sin esas personas no “podríamos” ser felices?

    Esa es mi reflexión..

    • Mil gracias Nacho, de verdad.

      Por supuesto, yo creo que el 100% de nosotros tenemos el derecho total a sentir y la libertad plena de expresar o, por lo menos, la libertad plena de sentirnos LIBRES por dentro. Pase lo que pase ahí fuera, sea lo que sea que me puedan imponer, cada uno decide si quiere ser LIBRE interiormente o esclavo de lo que ocurre alrededor. No sé si te parecerá un ejemplo un poco extremo, pero yo pienso, por ejemplo, en una fila de esclavos llevando piedras a las pirámides de Egipto. Imagino muchos, miles de ellos. Y me fijo en uno, uno que se siente vivo, “conectado” con Todo lo que le rodea, conectado con la otra persona que tiene delante, con la persona que hay detrás, con la Tierra, el Cielo, con él mismo… Él, dentro de sí mismo, opta por ser LIBRE. Incluso, en los casos más extremos, considero que contamos con todas las opciones. O sea que, SI, totalmente estoy contigo, somos nosotros influidos por nuestra educación y el entorno los que ponemos nuestras propias barreras. Somos nosotros lo que “queriendo encajar” no dejamos sacar lo más puro y esencial de nuestro interior.

      Totalmente, me gusta que pensemos igual 🙂 El tema es que mientras escribía pensaba en el equilibrio. Normalmente, la gran mayoría de personas confundimos a menudo “amor” con “necesidad” y lo que nos ocurre es que nos queremos tan poco que necesitamos llenar ese vacío con la atención de otros (y a esto lo llamamos amor). Y sí, como tu dices, en ese momento estamos completamente vendidos porque nosotros no nos sostenemos a nosotros mismos y dependemos completamente de los demás. Cuando escribía, pensaba en el otro extremo. Cuando me di cuenta de lo que te estaba comentando y empecé a sentir amor real por mi misma, entonces empecé a pensar que el amor de los demás no era necesario, que bastaba con dar y dar y dar de tu amor sin necesidad de que nadie te diera. Entonces, los días que me encontraba un poco triste, como que no me permitía pedir “atención” o “amor” a otros porque pensaba que era cosa mía, que era una falta de afecto por mi misma que yo tenía que solucionar. Gracias a Dios :), me di cuenta que hasta ese punto tampoco hay que llegar. Es vital, lo más importante, lo más básico quererse a uno mismo pero si alguna vez “caes” tienes que saber que pedir ayuda, que decir “te necesito” es muy lícito e incluso nutritivo porque con el amor y el cariño de otros te puedes enriquecer enormemente.

      Dime si quieres comentar algo más al respecto. Millones de gracias por tu comentario. Me alegrará un montón saber tu punto de vista sobre cualquier tema. Un beso enorme! :*

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